Menu

Lumen Veritatis

La revista del instituto teológico de Sto. Tomás De Aquino (ITTA), Lumen Veritatis, ha sacado en su número 51, un artículo dedicado a la biografía de la Hna. Clare, escrito por el P. Carlos Werner, EP.  Compartimos aquí el artículo.

La lectura del libro de Sor Kristen Gardner ha venido causando un formidable impacto en la gran mayoría de los lectores. La biografía de la joven Clare Crockett, Sierva del Hogar de la Madre, impresiona a los fieles católicos por su contenido, por su estilo y por la admirable figura que emerge.

Antes de todo, la verdad. No se huye a la presentación de aspectos que podrían resultar menos edificantes. En el libro está Clare Crockett tal como fue, con su adolescencia ambiciosa y terrible, su impactante conversión, sus vacilaciones, sus defectos y su progresiva santificación, no exenta de momentos de duda y probación, todos superados gracias a su confianza en Dios.

Además, lo escrito concuerda plenamente con lo visible. Las fotos confirman lo que viene siendo narrado de una manera convincente. Menciono algunos ejemplos. La foto de Clare novicia hace leer en su rostro las visitas místicas de la Trinidad que describe en su diario espiritual con esa simplicidad y frescor típicos de los verdaderos amigos de Dios.

Hna. Clare con ancianos

De forma semejante, las fotos del final de la vida muestran en ella ese deseo ardiente e incontenible de darse, movida como estaba por el celo abrasado del Corazón del Buen Pastor: “como amase a los suyos los amó hasta el final”. Por otra parte, la Autora lleva al lector a contemplar lo que llamaría el “nervio de su vida”: O todo o nada. Sor Clare fue realmente así. Para Dios decidió darlo todo y lo dio por completo, hasta consumirse por Él. Clare, de ese punto de vista, interpela al lector: si yo lo hice, ¿por qué tú no? La lógica de la verdad y la intransigencia en el bien marcan su alma de forma profunda.

La radicalidad, el brillo y la combatividad de su pureza aparecen con fulgor especial. Ella fue pura hasta las últimas consecuencias, luchó por su pureza y por la de los demás. Raro ejemplar de joven simpática, carismática, alegre, que hace de la virginidad uno de sus ideales más bellos a imitación de la perpetua Virginidad de María, misterio tan valorizado en su congregación de las Siervas del Hogar de la Madre. Además, en sus fotos esa virtud se manifiesta en el recato y en la luminosidad de su mirada. Y cómo defendía la virtud angélica, ¡cómo una tigresa! Sorprende ver esta fuerza en una mujer, en una joven, en una religiosa.

Su actitud entusiasta a favor de la pureza participa, sin duda, de la virginidad militante de santa Juana de Arco. La obra logra transmitir también la docilidad de su obediencia, que fue perfecta, sea en manos de sus superiores sea siguiendo el instinctus Spiritus Sancti del que habla Santo Tomás. Un verdadero prodigio de dependencia y sumisión a la voluntad de Dios, buscada con pertinacia y entusiasmo, y siempre con ánimo jubiloso.

El esplendor de su pobreza llama también la atención. En el libro se dice que cuando las Siervas llegaron a EUA los niños del colegio se asomaron a la ventana y gritaron: “miren los ángeles”.  Pues bien, la pobreza de Sor Clare, vivida con esa satisfacción de no poseer ni las sandalias del hábito, irradia esa luz angélica que caracteriza el carisma del Hogar de la Madre.

Y todo con alegría, aun cuando en su interior vivía sometida por probación divina a las brumas de la melancolía. Mismo así se mantenía alegre siempre, alegre por Jesús, alegre por las demás, alegre por quienes el Buen Pastor le había confiado a sus cuidados. Fue determinadamente fiel en la alegría.

Sor Clare Crockett brilla en el firmamento de la Iglesia como una estrella de esperanza para las jóvenes generaciones, educadas en un mundo tan adverso al Santo Evangelio, incluso en los países de antigua tradición católica. Los hijos de la civilización de la imagen, como llamó más de una vez el Papa Montini a la juventud de su época, a veces presenta una estructura psíquica débil e inestable.

Mural

Sor Clare, como se comprueba en el libro, era hija de esta civilización, y, por lo tanto, especialmente frágil en su naturaleza, pero el Señor Crucificado la hizo prodigiosamente fuerte y generosa. Todo en ella habla de un corazón de león en cuerpo de ardilla, de ojos de águila en la cabecita de un pájaro, como diría, poco más o menos, Santa Teresita del Niño Jesús, su patrona. 

Su devoción a la Virgen fue entrañada, espontánea y filial. Su nombre religioso bien lo muestra, pues “María” aparece dos veces: Sor Clare María de la Trinidad y del Corazón de María. Amparada por la Madre de Dios, a quien llamaba cariñosamente de “mamá” mantuvo a pesar de las dificultades su propósito serio de progresar en la vida espiritual y de donarse a los demás con una caridad fraterna pronta, humilde y celosa.

Leyendo el libro se tiene la impresión de estar delante de una figura gigantesca, como si se tratase de una Santa Teresita del siglo XXI, con quien, por cierto, la Hna. Clare mantenía óptimas relaciones espirituales, pues era su protectora. Sorprende descubrir lo providencial de su misión específica, como “cooperadora” del Buen Pastor. Lo formula ella misma con gran claridad en ocasión de la elección del Papa Benedicto. Y así fue toda su vida. Pero, un elemento muy tocante es que su muerte trágica en el terremoto sucedido en Playa Prieta haya caído en las primeras vísperas del Buen Pastor, 16 de abril, también cumpleaños del Papa Ratzinger. Imposible señal más clara de predestinación y de amor, ratificada aún por el trozo de muro intacto tras el sismo en el que ella está pintada cantando y tocando la guitarra en el Cielo. Es un broche de oro. Casi diría que es la firma de Dios en la vida de Sor Clare.

La obra de Sor Kristen Gardner es muy completa del punto de vista documental, sea por la abundancia de escritos de los cuadernos espirituales citados, sea por la cantidad de testimonios y detalles biográficos –ninguno ocioso o desnecesario– fornecidos con estilo claro, directo e inteligente. Se felicita a la Autora por su fino discernimiento espiritual y por su honestidad intelectual.

En efecto, no procura presentar la figura de Sor Clare Crockett barnizada de cierto romanticismo o idealismo. No, Clare Crockett aparece tal cual fue, tal cual Dios, mediante su gracia, la edificó en Cristo, llena, por participación, de gracia y de verdad.

Carlos Javier Werner Benjumea , EP

Buscar

Newsletter mensual

Elegir idioma

  1. Valeria
  2. María Augusta
  3. Jazmina
  4. Mayra
  5. Catalina




«¿Qué más puedo hacer
por ti, Señor?»

instantanea valeria
 




«Sí, por la Virgen
hago lo que sea»

instantanea m augusta
 




«Yo sé que la Virgen
me quiere mucho»

instantaneas jazmina
 




«Dejé mis miedos y
me decidí por lo mejor»

instantanea mayra
 



«Voy a cambiar,
voy a dejar
esta vida que llevo»

instantanea catalina
 

Escríbenos

Si tienes algún recuerdo o has recibido algún favor de la hna. Clare o de alguna de las 5 candidatas fallecidas en el terremoto de Ecuador, así como fotos o vídeos, te rogamos que nos lo mandes enviando un e-mail a: hermanaclare@hogardelamadre.org

Por favor, no olvides indicar de dónde eres, sobre quién es la historia que nos cuentas y cómo la conociste.