Menu
Sábado, 28 Mayo 2016 16:38

Un último refrigerio

Cristina Pinargote, Ecuador:

mariejose delmas"Tuve la gran suerte de compartir muchas cosas, durante los últimos meses, con las chicas y con la hna. Clare."

Cristina Pinargote pertenece al grupo del Hogar de la Madre de Playa Prieta.

Hola a todos:

Soy Cristina Pinargote. Hace tres años que pertenezco al grupo del Hogar de la Madre de Playa Prieta. Tuve la gran suerte de compartir muchas cosas, durante los últimos meses, con las chicas y con la hna. Clare. Hacíamos actividades juntas y, entre esas actividades, íbamos todos los días a Misa con las hermanas. Como no había Misa en Playa Prieta, teníamos que ir en el carro de las hermanas. Recuerdo que en el carro siempre se vivía un ambiente de alegría. Hacíamos el trayecto cantado canciones a la Virgen. Recuerdo que Jazmina cantaba la canción de: "Y tu otra vez", que le gustaba mucho. También hablábamos de lo que habíamos hecho durante el día o recordábamos peregrinaciones, gracias, momentos importantes… Una vez tuvimos que ir al Hospital después de Misa, pero solo se bajaron dos hermanas y las demás nos quedamos en el carro con las otras dos hermanas. Entre chicas y hermanas éramos once. Durante el tiempo que esperamos a la hermanas, nos pusimos a cantar canciones de la Virgen y del Señor. La gente que pasaba se nos quedaba mirando. Nosotras cantábamos cada vez más alto. Recuerdo con mucha alegría esa noche, porque nos reímos como nunca. Algo que puedo resaltar es que cuando estábamos con las chicas se vivía una verdadera alegría.

Recuerdo también la semana de las inundaciones. Yo no podía ir a ayudarlas a limpiar el colegio porque estaba enferma. Una mañana, cuando veníamos de regreso de Misa, yo les dije que les iba a llevar una especie de refrigerio, porque estaban trabajando mucho y necesitaban energía para seguir, y que como yo no las ayudaba a limpiar, lo mejor que podía hacer era llevarles algo de comida. Llegué a mi casa y me puse a preparar todo. Cuando regresé al colegio me decían que pensaban que no iba a volver. Estaban entusiasmadas. Me sorprendió cómo me lo agradecían. Estaban muy alegres y sus ojos brillaban. Esto fue el jueves antes del terremoto. Fue una alegría y una gracia para mí el saber que pude cumplir una obra de misericordia con ellas: “Dar de comer al hambriento”, y haber compartido con mis amigas que ahora están en el cielo.

Al final me terminaron invitando a comer. Le doy gracias a Dios por haberme dado ese momento precioso. El sábado 16 de abril de 2016, antes del terremoto tuvimos la Misa. Catalina me dijo que ese día me habían esperado con el refrigerio. Le respondí que no había podido ir, pero les prometí que la siguiente semana les iba a llevar el refrigerio. No tuve posibilidad ya de hacerlo porque ese refrigerio se lo dio “Alguien” que las pudo llenar y ya nunca más tendrán hambre ni sed.

Que Dios les Bendiga y Nuestra Madre les cuide.

Att.

Ma. Cristina Pinargote Saltos


Buscar

Redes sociales

Newsletter semanal

Elegir idioma

Escríbenos

Si tienes algún recuerdo o has recibido algún favor de la hna. Clare o de alguna de las 5 candidatas fallecidas en el terremoto de Ecuador, así como fotos o vídeos, te rogamos que nos lo mandes enviando un e-mail a: hermanaclare@hogardelamadre.org

Por favor, no olvides indicar de dónde eres, sobre quién es la historia que nos cuentas y cómo la conociste.

Las cookies facilitan la prestación de nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, usted acepta que utilizamos cookies.
De acuerdo