Menu

La Hna. Clare tocando la guitarra con niños

Es necesario un examen de conciencia y preguntarnos si estamos siendo coherentes con lo que creemos y si queremos vivir en coherencia con lo que decimos. ¿Estamos siendo instrumentos u obstáculos para los que nos rodean? ¿Estamos conduciendo a las almas a Dios o alejándolas de Él? ¿Quizás las estamos conduciendo a nosotros mismos?

Poco tiempo después de sus votos perpetuos, la Hna. Clare Crockett escribió, para la Revista HM, este artículo titulado «¿Instrumentos u obstáculos?». La Hna. Clare se hacía preguntas que seguramente la preocupaban en esos momentos: «¿Estamos siendo instrumentos u obstáculos para los que nos rodean? ¿Estamos conduciendo a las almas a Dios o alejándolas de Él? ¿Quizás las estamos conduciendo a nosotros mismos?». Las conclusiones a las que llega la Hna. Clare, nos harán bien también a nosotros.

¿INSTRUMENTOS U OBSTÁCULOS?

Recientemente he leído la famosa historia de Soren Kierkegaard sobre el payaso y la aldea en llamas. La historia dice:

«El relato cuenta cómo un circo de Dinamarca fue presa de las llamas. El director del circo envió a un payaso, que ya estaba preparado para actuar, a la aldea vecina para pedir auxilio, ya que existía el peligro de que las llamas se extendiesen incluso hasta la aldea, arrastrando a su paso los campos secos y toda la cosecha. El payaso corrió a la aldea y pidió a sus habitantes que fuesen con la mayor urgencia al circo para extinguir el fuego. Pero los aldeanos creyeron que se trataba solamente de un excelente truco ideado para que en gran número asistiesen a la función. Aplaudieron y hasta lloraron de risa. Pero al payaso le daban más ganas de llorar que de reír. En vano trataba de persuadirlos y de explicarles que no se trataba ni de un truco ni de una broma, que la cosa había que tomarla en serio y que el circo estaba ardiendo realmente. Sus súplicas no hicieron sino aumentar las carcajadas; creían los aldeanos que había desempeñado su papel de maravilla, hasta que por fin las llamas llegaron a la aldea. La ayuda llegó demasiado tarde, y tanto el circo como la aldea fueron consumidos por las llamas».

La palabra coherente viene de la palabra latina cohaerere, que significa «estar unido». Por lo tanto, si yo digo una cosa y hago otra, no soy coherente. Mis palabras y acciones no «están unidas». La reacción de los habitantes del pueblo en la historia fue normal. Un payaso es un comediante, un bromista y, lo que estaba diciendo, aunque era cierto, parecía una broma por provenir de un payaso. Si un hombre del pueblo, un hombre que se sabe que es fiable, hubiera dicho la misma cosa: ¿la gente habría reaccionado de la misma manera?

La Hna. Clare en autobús con jóvenes

Es importante tener en cuenta el hecho de que nuestras acciones tienen consecuencias eternas. Muchas almas dependen de mi «sí» a Dios y a lo que me pide, o de mi «no» a Dios. Es necesario un examen de conciencia y preguntarnos si estamos siendo coherentes con lo que creemos y si queremos vivir en coherencia con lo que decimos. ¿Estamos siendo instrumentos u obstáculos para los que nos rodean? ¿Estamos conduciendo a las almas a Dios o alejándolas de Él? ¿Quizás las estamos conduciendo a nosotros mismos?

Lo contrario de coherente es confuso, vago, sin sentido, incoherente, inconexo, ilógico. ¿Yo o mi estilo de vida entran en este grupo de adjetivos? Si hablamos de modestia y no vestimos con modestia, esto es confuso y contradictorio para aquellos que nos escuchan. Si hablamos de Dios sin pasar tiempo en oración silenciosa con Él, dejándole que nos hable, nos convertimos en nada más que alguien que solo puede dar discursos vacíos. No podemos alentar a otros a mirar a Dios si estamos en constante búsqueda nosotros mismos. No podemos hablar de ayudar a los niños pobres, hambrientos, mientras tiramos la comida a la basura. No podemos ir a misa el domingo o a misa diaria y luego participar en ciertas conversaciones, ver ciertos programas o hacer ciertas cosas que sabemos que no agradan a Dios, aunque sí me agraden a mí. No podemos dar lecciones de mortificación y disciplina, si no somos capaces de controlarnos a nosotros mismos cuando el chocolate se pone delante de nosotros. Nos puede pasar como al payaso de la historia, que, aunque lo que se dice sea cierto, no será convincente precisamente porque quien lo dice no está viviendo lo que predica.

El arzobispo Fulton Sheen dijo una vez: «Si el mundo es como es, es porque yo soy como soy». Los que ayudan a cambiar el mundo son los auténticos testigos, los testigos coherentes. No «payasos» sino instrumentos genuinos. Un instrumento es algo o alguien utilizado por alguien para lograr un fin. En nuestro caso permitimos que Dios nos use para ayudar a salvar almas. Un obstáculo es una persona o cosa que dificulta el movimiento. 

¿Es mi falta de coherencia un obstáculo para los demás? ¿Es mi testimonio estéril? ¿Soy más bien testimonio de un Cristo falso en vez del Jesús auténtico? Estamos llamados a dar frutos y en abundancia, pero esto es imposible si no somos fieles, coherentes, si nuestras acciones, nuestra manera de ser, nuestra manera de vestir, no van de la mano con lo que decimos.

A menudo nos preguntamos si tal o cual alimento es saludable para nosotros. Pero, ¿nos preguntamos a nosotros mismos si mi vida actual está ayudando en lugar de obstaculizar el avance del evangelio? (Cf. Flp 1,12) Preguntarse esto es espiritualmente sano para el alma, porque ayuda a reflexionar, a rezar para cambiar y, por tanto, para crecer.

Nuestra Santísima Madre María se nos revela como un instrumento del amor redentor de Dios. Miremos hacia Ella y pidámosle que nos enseñe a ser instrumentos dóciles en manos de su Hijo.

Hna. Clare Crockett, SHM

Revista HM nº 158. Enero-Febrero 2011

Buscar

Newsletter mensual

Elegir idioma

  1. Valeria
  2. María Augusta
  3. Jazmina
  4. Mayra
  5. Catalina




«¿Qué más puedo hacer
por ti, Señor?»

instantanea valeria
 




«Sí, por la Virgen
hago lo que sea»

instantanea m augusta
 




«Yo sé que la Virgen
me quiere mucho»

instantaneas jazmina
 




«Dejé mis miedos y
me decidí por lo mejor»

instantanea mayra
 



«Voy a cambiar,
voy a dejar
esta vida que llevo»

instantanea catalina
 

Escríbenos

Si tienes algún recuerdo o has recibido algún favor de la hna. Clare o de alguna de las 5 candidatas fallecidas en el terremoto de Ecuador, así como fotos o vídeos, te rogamos que nos lo mandes enviando un e-mail a: hermanaclare@hogardelamadre.org

Por favor, no olvides indicar de dónde eres, sobre quién es la historia que nos cuentas y cómo la conociste.