Menu

P. Fred y Hna. Clare

P. Fred Parke:  El momento que más recuerdo de las hermanas y, especialmente, de la Hna. Clare fue cuando me pidieron que diera una charla sobre la tradición católica en el colegio comunitario.  Le dije al profesor: «¿Podría llevar a cuatro hermanas?» y me dijeron: «¡Claro, sería maravilloso!». Así que nos subimos a la furgoneta y nos fuimos.

El P. Fred Parke, párroco de la Iglesia Católica de la Asunción en Jackosnville, Florida, durante muchos años, falleció recientemente, el 18 de octubre de 2021. Fue él quien invitó a nuestras hermanas a fundar una comunidad en Florida en el año 2006. Nos gustaría compartir parte de una entrevista de 2017, en la que comparte algunos de sus recuerdos de la Hna. Clare, que trabajó en su parroquia durante cuatro años, de 2006 a 2010.

Soy el padre Fred Parke, de la parroquia católica de la Asunción. Y la Hna. Clare fue una de las cuatro hermanas que tuvimos cuando comenzaron el ministerio aquí para nuestra escuela.... Era irlandesa y, siendo irlandesa y con tanta personalidad, fue la que realmente se convirtió en la superestrella de las cuatro hermanas. No recuerdo la primera vez que la conocí... Creo que todas se mudaron al mismo tiempo y tuvimos la recepción en el césped de la rectoría, y me di cuenta de que la hermana Clare estaba rodeada de mucha gente, porque era risueña y extrovertida.

P. Fred y Hna. Clare

Siempre se burlaba de mí de muchas maneras. Era siempre muy cercana y no se sentía tan intimidada por el hecho de que yo fuera el párroco. En absoluto. Se acercaba y decía: «Hola, ¿cómo está, Padre?» Y era un placer, por supuesto, estar con ella. 

El momento que más recuerdo de las hermanas y, especialmente, de la Hna. Clare fue cuando me pidieron que diera una charla sobre la tradición católica en el colegio comunitario.  Le dije al profesor: «¿Podría llevar a cuatro hermanas?» y me dijeron: «¡Claro, sería maravilloso!». Así que nos subimos a la furgoneta y nos fuimos. Nos bajamos en la FSCJ (Universidad del estado de Florida en Jacksonville) y, en primer lugar, la reacción en el campus fue divertidísima porque la gente había visto a un sacerdote con alzacuellos, pero no habían visto a hermanas con hábito completo... probablemente nunca. Así que cuando salieron, la mirada de la gente era como si hubiéramos salido de una nave espacial. Entramos en un aula y debía haber 50 universitarios, chicos y chicas, en la sala de conferencias. Empecé hablando del catolicismo en general, y luego dije: «Ahora tenemos aquí a las hermanas que hablarán del día a día de una religiosa». Y, obviamente, todos estaban tan a gusto con la charla de la Hna. Clare, que se sentía tan capaz y cómoda con ellos. Le hacían unas preguntas increíbles, de tipo: «¿Quieres decir que no tienes sexo?» Y ella era totalmente imperturbable. No se escandalizaba por la pregunta, respondía: «No, hay cosas más importantes que eso». Luego habló de su vida como actriz y dijo: «Todo eso estaba ahí, pero eso no te da la verdadera paz». Y ella era tan convincente porque tenía casi su edad, llena de vida y entusiasmo por lo que hacía. 

Los chicos estaban asombrados. Tuvimos una hora de clase, se acabó y los chicos no se fueron. Me quedé de pie a un lado y la mayoría de los jóvenes se reunieron alrededor de ella y seguían haciéndole preguntas... Y luego los chicos nos seguían por el campus, de vuelta a la furgoneta. La clase duró al menos media hora más y los chicos las seguían. Seguían a la hermana porque tenía esa atracción, esa vida en ella que era tan «vida y luz». Emanaba ese entusiasmo y tenía una manera de ser que la gente se sintiera cómoda.  Te hacía sentir completamente a gusto, y creo que eso es lo que los niños veían en ella. La otra cosa es que los chicos de esa edad en la universidad buscan el amor en todos los lugares equivocados y eso es lo que la hermana señaló. Estaban desconcertados de que una persona tan cercana a su edad pudiera enamorarse de Cristo, y no del mundo. Y se rascaban la cabeza. No podían entender... Habían oído hablar del estilo de vida, y sin embargo, no podían entender cómo alguien podía ser tan feliz. Y es que ella destilaba felicidad. Quiero decir que la alegría es ciertamente un signo de la presencia del Espíritu Santo.

Buscar

Newsletter mensual

Elegir idioma

  1. Valeria
  2. María Augusta
  3. Jazmina
  4. Mayra
  5. Catalina




«¿Qué más puedo hacer
por ti, Señor?»

instantanea valeria
 




«Sí, por la Virgen
hago lo que sea»

instantanea m augusta
 




«Yo sé que la Virgen
me quiere mucho»

instantaneas jazmina
 




«Dejé mis miedos y
me decidí por lo mejor»

instantanea mayra
 



«Voy a cambiar,
voy a dejar
esta vida que llevo»

instantanea catalina
 

Escríbenos

Si tienes algún recuerdo o has recibido algún favor de la hna. Clare o de alguna de las 5 candidatas fallecidas en el terremoto de Ecuador, así como fotos o vídeos, te rogamos que nos lo mandes enviando un e-mail a: hermanaclare@hogardelamadre.org

Por favor, no olvides indicar de dónde eres, sobre quién es la historia que nos cuentas y cómo la conociste.