Menu

Sarah Soboleski, EEUU:

sarah soboleskiLe debo mucho a la Hna. Clare: ¡la salvación de mi alma! Estoy muy agradecida a la Hna. Clare.

padding

Sarah Soboleski tiene veinticinco años y es de EEUU. La Hna. Clare fue un instrumento clave en su proceso de conversión hasta el punto de definirla como “una madre espiritual”. Recuerda también cuánto le impresionó conocer Derry, la ciudad natal de la Hna. Clare, y la confianza que la hermana tenía en que el Señor cuidaba de su familia, a la que tanto quería.

Mi nombre es Sara Soboleski y tengo veinticinco años. Soy enfermera y fui miembro del Hogar de la Madre durante cinco años y medio.

Conocí a la Hna. Clare en la Universidad Ave María, cuando yo estaba a punto de viajar a España para conocer el Hogar de la Madre. Sentía que el Señor me estaba pidiendo dedicar un poco de tiempo de mi vida para discernir mi vocación y, simplemente, para conocerlo mejor, porque en realidad no tenía una buena relación con Él. Sorprendentemente, la Hna. Grace, la Hna. Clare y yo viajamos juntas a España. Ahí conocí a la Hna. Clare, y esa fue mi primera impresión del Hogar. Fue muy divertido y me sentía libre. Nos reímos muchísimo. Yo estaba saliendo de muchas cosas y estaba luchando contra tantas otras en mi vida, así que era maravilloso ver a estas dos jóvenes mujeres tan felices, y que no les importaba que la gente se les quedara mirando porque llevaban un hábito puesto. En realidad, yo nunca había tenido relación con ninguna monja antes, pero me sorprendí de no sentirme avergonzada porque me vieran con ellas. 

CherryLake

La hna. Clare con la hna. Grace

Tan pronto como llegué a España, muchas cosas pasaron en mi corazón. Al cabo de una semana de estar allí, me sentí llamada a entrar como miembro laico del Hogar, y le pedí a la Hna. Clare que fuera mi guía espiritual. Ella aceptó y, verdaderamente, me ayudó mucho durante ese tiempo en mi vida, cuando tuve mi primera conversión real. Tomé la fe católica en serio y aprendí mucho sobre la Virgen María y los Santos, cosa que nunca me había importado antes. Ella me ayudó muchísimo durante ese tiempo de mi vida. Le debo mucho a la Hna. Clare: ¡la salvación de mi alma! Estoy muy agradecida a la Hna. Clare.

Era muy divertido estar con ella. Me encantaba cuando estaba con nosotros. Era entretenida y nunca pensaba en ella misma. Una vez que nos reunimos, yo no sabía que ella estaba enferma. Estábamos hablando en dirección espiritual y, de repente, dijo: “Espera, voy a devolver”. Ella se alejó y vomitó. Le dije que regresara a casa y que más tarde seguiríamos hablando. Simplemente, nunca pensaba en ella para nada.

DSC_0611

Durante la peregrinación a Irlanda en 2010

Algo muy especial cuando viajé nuevamente con la Hna. Clare a España para ir a la Peregrinación a Irlanda. Durante el viaje, muchas de las chicas estaban cansadas y no les gustaba la comida. Ella nos alegraba a todas. Cuando estábamos en el autobús ella se ponía en pie y empezaba a actuar con alguno de los “personajes” que sabía interpretar. Al chofer del autobús le encanto viajar con nosotras, aunque él ni siquiera era católico. Él se sintió muy inspirado por estas jóvenes mujeres consagradas. No sé qué pasó, ni qué conversaciones tuvo él con las hermanas, pero me consta que la relación que ellas tenían con Dios fue muy inspiradora para él, hasta el punto de que el viajó a España para los votos perpetuos de la Hna. Clare. Al terminar la peregrinación, el chofer estaba muy conmovido. Nos dijo que nunca había conducido para un grupo de personas que fueran tan alegres y que se divirtieran tanto.

Lo que más me impresionó durante ese viaje fue cuando estuvimos en Derry. Yo había escuchado mucho sobre la vida de la Hna. Clare. También había oído hablar sobre el terrorismo que enfrentaba a católicos y protestantes y toda la violencia que había tenido lugar en Irlanda del Norte. Fue realmente asombroso ver con mis propios ojos de dónde procedía ella.

Recuerdo que toda Irlanda era hermosa y verde pero, cuando llegamos a Derry, había grafitis por todos lados y la gente hablaba con un acento raro que yo no podía entender. Conocimos a muchos miembros de la familia de la Hna. Clare. Me daba la impresión de que eran muy serios y, de alguna manera, su mirada reflejaba cansancio y desaliento. La Hna. Clare se conmovió mucho al ver a toda su familia de esta manera y empezó a llorar. Nosotras comenzamos a cantar una canción para todos. Ella después empezó a compartir su historia con su familia.  Cuanto todo terminó, yo la pregunté: “¿No te preocupa tu familia? Tú has tenido un cambio completo de corazón, y ahora vives una vida completamente para Dios. Tu familia aún está rodeada por toda esta violencia, y no tienen la misma relación con Dios que tienes tú. ¿No te preocupa no estar con ellos?” Ella simplemente repitió las palabras que Jesús le dijo a Santa Catalina de Siena: “Si tú te ocupas de mis cosas, yo me ocuparé de las tuyas”. Y continuó diciendo: “Yo me estoy ocupando de las cosas de Dios, así que no estoy preocupada. Él va a ocuparse de mis cosas. Yo no tengo que preocuparme para nada”.

DSC_0661

Sarah en Irlanda

Yo estaba de viaje cuando me enteré de lo que le había pasado a la Hna. Clare en Ecuador. Recibí un correo electrónico de las hermanas de Jaxsonville diciendo que había habido un terremoto en Ecuador, pero solamente eso. Me pregunté si les habría afectado a las hermanas, pero no pensé mucho más que eso. Mientras el día transcurría, recibí otro correo electrónico. Decía que la casa de las hermanas había sido destruida y que había algunas personas desaparecidas. Mi hermana pequeña se estaba comunicando por medio de textos y llamadas con mi prima, que justo había estado en Ecuador un año atrás y que estaba en contacto con una chica que conoció allí y que le contaba qué era lo que estaba pasando. Toda mi familia estuvo orando y me apoyaron mucho, porque ellos sabían lo unida que estaba al Hogar y a la Hna. Clare.

Rachel fue la que me dijo que la Hna. Clare era una de las personas que estaban desaparecidas. Por supuesto que era trágico que cualquiera de las hermanas desapareciera, pero la que estaba desaparecida era precisamente una que estaba muy cercana a mí.

Recuerdo que al siguiente día fui a Misa yo sola y la ofrecí por ella. Fui a la capilla y sentí como si la Hna. Clare se estuviera riendo de mí. Dejé de estar triste, porque era como si ella me preguntara: “¿Por qué estás tan triste? Estoy con Aquel a quien le entregué mi vida. Aquí es exactamente donde debo de estar. No quiero regresar”.

Creo que la Hna. Clare hace mucho más bien ahora que está arriba que cuando estaba aquí. Ahora su historia está siendo conocida por mucha gente. Si llega a ser canonizada, todavía más gente sabrá de ella y escuchará su historia, y sabrán que ser famoso realmente no vale la pena, pero que darle tu vida a Dios si vale la pena, porque puedes hacer mucho más. Es maravilloso: ¡Ella es ahora una monja famosa!
Si la Hna. Clare pudiera decir algo a los jóvenes, yo pienso que sería: “No seas tonto. Yo estuve donde tú estás ahora. Yo sé lo que es luchar, ser una adolescente, ir a la universidad y estar en el mundo. Yo sé exactamente lo que es eso, así que no seas tonto. Intenta descubrir qué es lo que realmente es importante, y vive por ello.”

Peregrinacion Irlanda

Sarah con la hna. Clare

La Hna. Clare me ayudó mucho en momentos muy difíciles de mi vida. Hablamos mucho sobre nuestro Señor Crucificado, y también mucho sobre cómo nuestra Señora estuvo con Él y cuánto sufriría en esos momentos. Hablamos de que yo debería de darle a nuestra Madre la Virgen todas mis luchas, porque Ella tuvo la mayor lucha y sacrificio. Reflexionamos mucho sobre esto cuando hablábamos. Hablábamos de la fe en general, también porque yo no sabía nada, así que ella me ayudó a llegar a un lugar donde yo pudiera estar cerca de Dios y no seguir fallando en las cosas en que solía fallar antes.

Cuando la Hna. Clare era mi guía espiritual, era muy estricta conmigo. Yo necesitaba que ella lo fuera, porque yo era como un bebe católico. Ella me señaló cosas concretas en que trabajarme. Me aconsejaba confesarme cada quince días y hablar con ella con frecuencia. Me decía que fuera a la capilla cada noche, y que también asistiera a Misa cada vez que pudiera. Me pidió que hiciera cosas específicas, porque realmente yo no sabía por dónde empezar. Era muy estricta cuando lo tenía que ser. Era un poco dura - en el buen sentido de la palabra - cuando tenía que serlo, pero a la vez era amable y tierna cuando yo lo necesitaba. Era como una madre espiritual para mí y para otras muchas chicas. Yo sé que ella ayudó a muchas personas y todos sabían quién era ella. Era muy buena relacionándose con las chicas más jóvenes, especialmente las que cursaban preparatoria y universidad, y las que estaban luchando con cosas mundanas porque ella podía verse reflejada totalmente en ellas.

Buscar

Newsletter mensual

Elegir idioma

  1. Valeria
  2. María Augusta
  3. Jazmina
  4. Mayra
  5. Catalina




«¿Qué más puedo hacer
por ti, Señor?»

instantanea valeria
 




«Sí, por la Virgen
hago lo que sea»

instantanea m augusta
 




«Yo sé que la Virgen
me quiere mucho»

instantaneas jazmina
 




«Dejé mis miedos y
me decidí por lo mejor»

instantanea mayra
 



«Voy a cambiar,
voy a dejar
esta vida que llevo»

instantanea catalina
 

Escríbenos

Si tienes algún recuerdo o has recibido algún favor de la hna. Clare o de alguna de las 5 candidatas fallecidas en el terremoto de Ecuador, así como fotos o vídeos, te rogamos que nos lo mandes enviando un e-mail a: hermanaclare@hogardelamadre.org

Por favor, no olvides indicar de dónde eres, sobre quién es la historia que nos cuentas y cómo la conociste.